Dos concejalías se intercambian sus titulares y reajustan competencias y la reorganización municipal coincide con la presentación de docenas de alegaciones vecinales a la futura Ordenanza de Medio Ambiente. El Ayuntamiento niega relación entre ambos hechos, y fuentes conocedoras de la situación apuntan a desacuerdos internos en el equipo de Gobierno en relación con la planta de biogás, que ya abrió brecha en su momento con el socio minoritario de la coalición
JT.– Días de movimiento en torno a la gestión ambiental. Mientras la Asociación Vecinos por Colmenar Viejo y Ganemos Colmenar (además de otros vecinos a título personal) han presentado sendos escritos con docenas de alegaciones al borrador de la nueva Ordenanza de Medio Ambiente, el Ayuntamiento ha anunciado una reestructuración de competencias que afecta directamente a esta área.
Integración de áreas
El alcalde, Carlos Blázquez, firmó hace pocos días el decreto por el que Agustín de la Fuente asume la nueva Concejalía de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Edificios Públicos, mientras Felipe Mansilla pasa a dirigir Calidad y Mantenimiento de la Ciudad, Medio Rural y Asuntos Taurinos. Según la nota municipal, la medida “responde al propósito de integrar áreas que comparten procedimientos operativos, medios técnicos y objetivos estratégicos”, y busca “reforzar la eficacia de la gestión municipal”.
Desde el Ayuntamiento, a preguntas de ese diario, aseguran que se trata de un ajuste técnico. “Es una mera reestructuración interna”, dicen, negando cualquier relación con la ordenanza medioambiental o con su próxima tramitación en el Pleno.
Sin embargo, el contexto invita a una lectura más amplia. La Asociación Vecinos por Colmenar Viejo ha presentado más de 50 alegaciones al borrador, centradas en tres grandes bloques: limpieza viaria y gestión de residuos, medio rural y uso de la Dehesa de Navalvillar. Entre sus propuestas figuran la regulación horaria del depósito de basuras, la limpieza obligatoria de solares en verano, la prohibición de especies vegetales inflamables, o la preservación del uso ganadero tradicional de la Dehesa. Ganemos Colmenar, por su parte, ha solicitado la retirada completa del texto y la apertura de un proceso participativo más amplio.
Tensiones por la planta de biogás
En este escenario, algunas fuentes conocedoras de la operación apuntan a que el cambio de concejalías podría deberse a las «fuertes tensiones» que se están produciendo en el seno del equipo de Gobierno a cuenta de la planta de biogás, uno de los asuntos más polémicos de la legislatura y sobre el que se han producido diferencias públicas entre grupos políticos y asociaciones vecinales. Están tensiones ya se evidenciaron antes del verano, cuando el grupo minoritario gobernante rompió la disciplina de voto en su momento.
De momento, el Ayuntamiento mantiene la versión oficial y no hay previsión confirmada de cuándo se llevará la ordenanza al Pleno.
Mientras tanto, la reorganización administrativa y el debate ambiental avanzan en paralelo, en un clima que muchos describen como de “ajustes, más que de rupturas”, y con la sensación de que el pulso entre sostenibilidad, gestión y política local seguirá marcando la agenda de las próximas semanas.









