La manifestación del domingo contra la planta de biogás en Colmenar Viejo ha vuelto a poner de manifiesto que existe un malestar evidente contra una situación que lleva camino de enquistarse
Redacción/Agencia Efe.- 7.000 vecinos según los organizadores (1.700 según la policía municipal), se sumaron ayer domingo a la manifestación convocada contra la planta de biogás proyectada en Colmenar Viejo, a la que estaban llamados los vecinos de este municipio y los de Tres Cantos.
Teniendo en cuenta que ambas localidades suman más de cien mil habitantes, el calificativo de multitudinaria con que algunos medios la han calificado puede parecer excesivo. Pero lo que cierto es que esta nueva expresión de disconformidad revela el malestar existente en torno a un proyecto sobre el que se ciernen muchas dudas.
Plataforma Stop Biogás
La manifestación estaba convocada por la Asociación Stop Biogás Colmenar-Tres Cantos y fue apoyada por otro notable número de entidades, como las asociaciones de vecinos de ambas localidades, la Plataforma de Aire Limpio Sierra Norte y otras.
Todas ellas ya habían concurrrido juntas en ocasiones anteriores y habían expresado el mismo disgusto ante el proyecto, resumido en el eslogan: «Ni tan grande ni tan cerca».
La manifestación recorrió en esta ocasión el norte de Colmenar hasta la plaza del Ayuntamiento, donde intervinieron cuatro oradores -dos de cada municipio- insistiendo en las ideas ya expresadas en otras ocasiones de que este es un proyecto excesivamente grande, que solo persigue el beneficio de las empresas promotoras y que traerá muchos males a los municipios afectados, en forma de contaminación, malos olores e incremento del tráfico pesado.
Las quejas contienen también un marcado tinte político en la medida en que se culpa de manera específica al Alcalde de Colmenar Viejo de tolerar este proyecto. A este respecto, una de las portavoces señaló al final de la manifestación: «Acordaos de esto cuando vayáis a votar».
Midiendo en lorenzos-ricos
Los promotores de la planta -las empresas Prezero y Enagás Renovable- mantienen una posición prudente y de poca exposición, a la espera, según ha podido saber este periódico, de que los responsables del proyecto terminen de ultimar el expediente que les permita solicitar el permiso de obra.
Entretanto, el pasado día 20 lanzaron una nota de prensa bastante peculiar, porque a la costumbre ya muy instalada en nuestro imaginario colectivo de utilizar «campos de fútbol» como medida de capacidad, los autores de la nota afinaron un poco más y crearon la lorenzo-rico, una medida que se corresponde con las dimensiones de uno de los campos de fútbol colmenareños.
Esta imaginativa fórmula les permitió afirmar que «la planta de biorresiduos de Colmenar será menor que el Campo de Fútbol Lorenzo Rico, una de las instalaciones deportivas más representativas del municipio», en un alarde de apropiación simbólica del espacio cuyos efectos sobre el vecindario aún no se conocen.
Silencio municipal
En esta ocasión, el equipo de gobierno de Colmenar Viejo -más aún el de Tres Cantos, siempre más de perfil en este tema-, se ha sumido en un espeso silencio para evitar caer de nuevo en la contradicción varias veces expresada por el Alcalde cuando afirma que esta planta es una iniciativa estrictamente privada contra la que no se puede pronunciar y el apoyo explícito que ha concedido al proyecto en ocasiones.
Lo que ha quedado claro tras la manifestación del domingo es que el asunto no está resuelto –hay requerimientos legales en marcha que lo complican más- y aún queda mucho para que lo esté.










